La empresa MicroChips diseño el primer implante programable
MicroCHIPS Inc., financiada por varias compañías de capital riesgo, acaba de publicar en la revista Science Translational Medicine los resultados del ensayo clínico del primer dispositivo manejable a través de señales inalámbricas que es capaz de liberar medicamentos en pulsos predeterminados y ajustables.
Según sus creadores, este chip es cómodo, reprogramable desde fuera del organismo y garantiza completamente la toma del medicamento. “Los pacientes no tienen que realizar ninguna acción y esto aligera la carga de su enfermedad, ya que no necesitan recordar que deben tomar su medicación ni sufren el dolor asociado a las inyecciones”, explica Robert Farra, presidente de MicroCHIPS e investigador líder del estudio.
El dispositivo es de 5,4 centímetros de alto por 3,1 centímetros de ancho y 1,1 centímetros de grosor; es capaz de dispensar a la vez uno o varios medicamentos.
El chip fue probada en Dinamarca por 7 mujeres postmenopaúsicas de entre 65 y 70 años con osteoporosis.
“No provoca una reacción adversa en el organismo, además es muy eficaz porque puede ceder las dosis de fármaco de manera repetida durante varios días de una forma reproducible, y se consiguen niveles que son similares a los de la inyección convencional”, afirma Carmen Álvarez, experta en diseño de sistemas de liberación controlada de medicamentos del departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidad de Santiago de Compostela (España).
En cuanto a la efectividad a largo plazo del tratamiento basado en este chip, los investigadores tuvieron en cuenta que al realizar un implante bajo la piel es habitual que se genere una cápsula fibrosa en torno al mismo. Los expertos temían que pudiera dificultar la liberación del fármaco, pero esto quedó descartado en los ensayos.
Los chips utilizados en este estudio, que permanecieron 4 meses dentro del cuerpo de las pacientes, almacenan 20 dosis de teriparatida selladas individualmente en unos diminutos depósitos que están cubiertos con una capa fina de platino y titanio. Esta cobertura se funde al aplicarse una pequeña corriente eléctrica, liberando el fármaco en el organismo.
En cuanto a la seguridad física de este sistema, la primera garantía es que el dispositivo opera en una frecuencia especial reservada para la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA) y la Comisión Federal de Comunicaciones, como la que utilizan los marcapasos o los desfibriladores. Además, cada dispositivo tiene un número de serie especial que debe ser identificado por el programador para introducir cualquier cambio.
Pese a lo prometedor del sistema, a MicroCHIP le quedan aún algunos retos que afrontar para mejorar su tecnología.